Cuartos blancos y salas limpias: qué son y qué necesitas para diseñarlos
Un cuarto blanco, o sala limpia, es un espacio diseñado para controlar la cantidad de partículas en el aire, además de la temperatura, la humedad y la presión. Se usa en laboratorios, hospitales, farmacia, electrónica y cualquier proceso donde una partícula puede arruinar un resultado.
Qué variables se controlan
- Partículas: mediante filtración de aire y flujo controlado.
- Temperatura y humedad: mantenidas dentro de rangos definidos.
- Presión diferencial: para que el aire fluya de las zonas más limpias a las menos limpias.
- Acceso del personal: con vestimenta, esclusas y procedimientos.
Clasificación
La limpieza se clasifica según el número de partículas permitidas por volumen de aire. La referencia internacional es la serie ISO 14644, que define las clases de limpieza y cómo comprobarlas. Cada proceso requiere una clase distinta, y mientras más exigente es, más alto es el costo.
Qué considerar en el diseño
- Materiales de superficies lisas y fáciles de sanitizar.
- Sistema de climatización y filtros (HEPA, en muchos casos) dimensionado al proceso.
- Monitoreo continuo de partículas, temperatura, humedad y presión.
- Protección contra incendios compatible con el ambiente controlado.
Pruebas y validación
Un cuarto blanco no se entrega solo con la obra terminada. Se valida con pruebas de conteo de partículas, integridad de filtros y balance de aire, y se mantiene con revisiones periódicas.
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